ZONA DE TRANSGRESIÓN

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11 diciembre, 2006

EL NEGOCIO SOCIAL



Ayer, día internacional de los Derechos Humanos, día en que el azar quiso de se muriera el ex dictador chileno, se entregaron en Oslo los premios Nobel. El Nobel de la Paz se entregó a Muhammad Yunus, el economista bangladeshí fundador del Banco Grameen, conocido en todo el mundo por su política de conceder microcréditos a los pobres de ese país.
En su discurso, el Profesor Yunus se refirió a la pobreza como una de las causas del terrorismo, problema éste que no se puede combatir con armas, y subrayó que las modernas teorías económicas alaban una figura empresarial obsesionada con obtener los mayores beneficios, desprovista de toda dimensión social.
Ambos asuntos son de máxima actualidad. El primero, el terrorismo, tiene en jaque a la inmensa mayoría de los gobiernos mundiales, así como a sus cuerpos y fuerzas de seguridad, y es una de las causas que más tragedia provocan en la humanidad. Respecto a la segunda, estamos viendo cómo la brecha social entre ricos y pobres es cada día más profunda, lo que está provocando un genocidio en toda regla en los países más pobres; este último hecho estimula que en estos momentos se esté dando, a nivel mundial, el movimiento migratorio más importante de la Historia, cuyos efectos se seguirán notando durante todo el primer tercio del presente siglo.
Para documentar mejor esta afirmación les recomiendo que vean el siguiente vídeo: primera parte, segunda parte y tercera parte.
El profesor Yunus, que fundó en 1976 del banco Graneen, aseguró que lo que más le había conmovido "han sido las felicitaciones de personas de los pueblos más remotos de Bangladesh".
Entre los asistentes a la ceremonia en Oslo figuró La Reina Sofía. Su amistad con Yunus data de 1992, cuando conoció en Bruselas su trabajo en favor de los más pobres. En 1996, La Reina conoció personalmente en Bangladesh la labor del banco Grameen y en 1988 Yunus obtuvo el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia.




Esperemos que esta otra forma de hacer negocio se imponga cada día más, y consiga hacer desaparecer el abuso del primer plano de las vidas de tanta gente, para conseguir la paz y la justicia sin desorden ni violencia; puesto que, como el propio Yunus afirma, la pobreza es una amenaza para la paz, ya que la tentación del desorden, la violencia y la revolución está más fácilmente presente entre quienes tienen poco o nada que perder.