ZONA DE TRANSGRESIÓN

Un espacio en el que opinar con total libertad, en ocasiones con cierta ironía, pero con respeto.

28 noviembre, 2006

REACCIONES AL VÍDEO


El PSOE ha publicado un vídeo con el que pretende demostrar las contradicciones en las que ha caído el PP con su discurso político en la lucha contra el terrorismo: había un discurso cuando estaba en el poder y mantiene otro diferente ahora que está en la oposición. El acento se pone en el papel que debe jugar la oposición cuando se trata de desarrollar políticas tendentes a acabar con el terrorismo.
En ese sentido, el vídeo parece dejar claro, lo que recoge el “Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo” en su punto 1, que “el terrorismo es un problema de Estado. Al Gobierno de España corresponde dirigir la lucha antiterrorista, pero combatir el terrorismo es una tarea que corresponde a todos los partidos políticos democráticos, estén en el Gobierno o en la oposición. Manifestamos nuestra voluntad de eliminar del ámbito de la legítima confrontación política o electoral entre nuestros dos partidos las políticas para acabar con el terrorismo”.
Es justamente de eso de lo que se quejan los dirigentes del PSOE, de que el PP no está siendo leal con el Gobierno al hacer de este problema de Estado un motivo de confrontación política, con lo que incumple el acuerdo firmado en el año dos mil.
Las reacciones han sido las esperadas, evidenciando éstas como cada uno se mantiene en sus posiciones, aunque esperemos que el tono se rebaje un poco para que se pueda volver a hablar de asuntos de Estado.
En el PSOE se alega que con el vídeo se pretende refrescar la memoria de la ciudadanía y acallar las voces de quienes insisten en mantener la mentira como premisa política indiscutible; se refieren a que es insostenible afirmar que estamos ante la evidencia de una serie de concesiones políticas, acuerdos secretos con los terroristas, claudicación del Estado de Derecho, manipulación de la Justicia, etc. etc.; al mismo tiempo que se afirma que el proceso está en estado crítico.
Los dirigentes del PP, como es natural, han contestado, de momento, con pobres argumentos y con cierto desconcierto. En ese sentido, el ex Presidente del Gobierno, el Sr. Aznar, continúa mostrando su tristeza por el escenario de "entreguismo" y "sumisión" al que los actuales gobernantes "quieren llevar a este país"; así mismo, ha invitado a "algunos" a "superar viejas obsesiones personales" y a que "asuman sus políticas". "A mí que me dejen en paz", ha concluido. En este sentido, sigue instalado en una oposición que parte de hipótesis políticas no confirmadas, que se ven cada día más rechazables por la opinión pública, porque ninguna hipótesis de todas las que se aventuraron antes ha sido confirmada, más bien lo contrario (¿dónde está el entreguismo, la sumisión, etc.?, ¿en los pactos secretos? Si ahí figuran semejantes desatinos, que los muestren) . Además, cuando pide que se le deje tranquilo, entiendo que es él quien tiene que dejarse tranquilo a sí mismo, dejar de seguir haciendo política de oposición; y si la hace, como la está haciendo, además de tener que seguir asumiendo su gestión como Presidente, y lo hace, tiene que asumir que no lo dejen tranquilo.
Por su parte, el Sr. Rajoy reaccionó al vídeo mencionado con dos líneas de argumentación a cual más insostenible: en primer lugar le parece “descorazonador” que ésta sea la respuesta que el Gobierno da “a cientos y cientos de miles de españoles que representaban a millones", en clara alusión a las manifestaciones convocadas por la AVT y que ellos secundan siempre; vuelve así el Presidente del PP a recurrir a las víctimas del terrorismo para mantener sus posiciones políticas en la lucha contra el terrorismo, lo que a mi, personalmente, me sigue pareciendo desagradable y casi manipulador (hágalo quien lo haga). En segundo lugar, muestra su rechazo al vídeo porque considera insostenible que el PSOE critique en él la política antiterrorista que pactó cuando estaba en la oposición; parece que no lo ha visto o no lo quiere entender: no se critica la política hecha en aquellos años, sino la actitud de unos y otros, gobierno y oposición, en aquellos años. Entonces se hizo lo que se creía mejor para acabar con el problema, con todas las buenas intenciones, igual que ahora se hace lo mismo, aunque en un escenario bastante diferente.
El otro dato que hace ver que las posturas siguen, de momento, como estaban, lo muestran las opiniones que los analistas y contertulios políticos están reflejando en sus medios, aunque con algún “desliz” preocupante. Además de las editoriales de los diferentes periódicos, menciono dos que me han llamado la atención, por ser de dos periodistas que siempre se han mostrado contrarias a este proceso: la primera se la he oído a Doña Consuelo Sánchez Vicente en Tele 5, cuando estableció un paralelismo entre estas manifestaciones que convoca la AVT, a las que se suma el PP, con las otras manifestaciones que se convocaban en contra de la guerra de Irak, a las que se sumaba el PSOE; ambas, llegó a decir, “porque dan votos”. ¿Es la confirmación del uso del terrorismo con fines electorales? El otro “desliz” se lo oí a Doña Esther Palomera en TVE1, al afirmar que se podría asegurar que el Gobierno que presidía el Sr. Aznar se equivocó por actuar como actuó en los años 1998 y 1999; todo, incluso eso se dice ya, para seguir manteniendo el argumento del grave error de este proceso de paz; cuando lo grave no es este proceso en sí mismo, ni el otro proceso de paz, sino cómo acabe el proceso.
Por último, sólo decir una cosa más. Las víctimas del terrorismo bastante tienen con la desgracia que los torturadores y asesinos les han infligido de por vida, sea quienes sean éstos; por ello, como tales, deben quedarse al margen de las cuestiones políticas y los partidos políticos las deben dejar al margen de sus discrepancias y diferencias. Pero si actúan no ya sólo como víctimas, sino como actores principales en el escenario político, deben asumir que se les trate con la misma coherencia; es decir, no sólo como víctimas sino como actores de la política. En ese sentido creo que actúa la AVT, y creo que lo prueba los actos que convoca y que refleja, por ejemplo, el último discurso de quienes cerraron el acto el pasado veinticinco de noviembre, insistiendo en que era un acto “político”.
Así, parece que este panorama político se aclara un poco, y cobran sentido las palabras de Arcadi Espada: “La estupidez política de haber convocado seis manifestaciones contra la rendición está provocando un grave problema moral: las víctimas cada vez son menos”, o “al mando del Alcaraz ciego y loco las víctimas regresarán, por un camino inesperado, al sumidero del breve periodístico de los ochenta”.