ZONA DE TRANSGRESIÓN

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17 diciembre, 2006

PALESTINA



Desde que Hamas ganara las últimas elecciones convocadas en Palestina, la tensión no ha hecho sino aumentar, no sólo con el vecino Estado de Israel, sito también en el interior de Palestina. Cuando parecía que se alcanzaba un principio de acuerdo entre todas las fuerzas políticas palestinas para negociar con Israel un alto el fuego definitivo, ahora resurge la violencia interna con los enfrentamientos armados entre las dos fuerzas mayoritarias palestinas: Hamas y Al Fatah.
Desde la muerte de Yasser Arafat, la presidencia de Palestina la ostenta Mahmoud Abbas, alias Abu Mazen, que pertenece, como Arafat, a Al Fatah; mientras que las últimas elecciones convocadas las ganó Hamas, aunque no por mayoría absoluta, por eso, el primer ministro es Ismail Haniyeh. Hamas es considerada una organización terrorista, es por ello que desde que ganaron las elecciones le han bloqueado todos los créditos financieros, ayudas económicas y transferencias bancarias, que para lo único que ha servido es para ayudar a aumentar la tensión interna el Palestina, que ya de por sí venía creciendo cada día.
Los dos últimos episodios no han hecho otra cosa que poner de manifiesto que el riesgo de guerra civil en Palestina es muy alto. Nos referimos a las dificultades que tuvo días atrás el primer ministro Ismail Haniyeh para entrar en su país, porque se le acusaba de traer consigo varios millones de euros que había recaudado en los países árabes, con lo que rompía el bloqueo económico impuesto a su organización; y a la reciente comunicación del Presidente de la Autoridad Nacional palestina, Mahmoud Abbas, en la que hacía pública su intención de convocar elecciones anticipadas.
Este anuncio de convocatoria de elecciones anticipadas no ha sido bien recibido por Hamas, pues lo consideran inconstitucional y una especie de golpe de estado de Abbas, y es que según las últimas encuestas, si se convocaran elecciones ahora las ganaría Al Fatah, con lo que esta organización le quitaría el cargo de primer ministro a Hamas y varios de los ministerios que ahora se tienen repartidos.
La solución parece que está en un gobierno de unidad nacional, es lo que se lleva anunciando desde hace tiempo. Incluso, Abbas y Haniyeh han mantenido varias reuniones para alcanzar un acuerdo en este sentido, y de hecho hicieron alguna declaración pública en a que daban a entender que el acuerdo estaba próximo. Sin embargo, el actual estado de la situación parece mostrar que las posiciones entre Al Fatah y Hamas están muy alejadas, como lo demuestran los enfrentamientos a tiro limpio que están teniendo lugar en el entorno y las sedes de diversos ministerios con los que cuenta Hamas.
De hecho, la Unión Europea apostaba por esta solución, por formar un gobierno palestino de unidad nacional; sin embargo, después del anuncio de Abbas de convocar elecciones anticipadas, la Unión Europea parece depositar toda la confianza y la responsabilidad en los propios palestinos, declarando que, sea con un gobierno de unidad nacional o con elecciones anticipadas, son los palestinos quienes deben superar la crisis actual. Eso sí, Europa insiste en que la superación de esta crisis pasa por renunciar a la violencia, reconocer el estado de Israel y respetar de los acuerdos anteriores.
Espero equivocarme, pero mucho me temo que esta actitud de dejar la solución al conflicto interno de los palestinos en sus propias manos, hace que la guerra civil sea, por desgracia, algo más que un riesgo. De modo que espero que sean los propios líderes palestinos quienes demuestren la templanza suficiente para reconducir la situación sin infligir más sufrimiento a su población, y que, en caso de que les falle esa templanza, los países que han intervenido en los intentos de solucionar los conflictos de Oriente Próximo puedan evitar que aumente el derramamiento de sangre en ese territorio.