ZONA DE TRANSGRESIÓN

Un espacio en el que opinar con total libertad, en ocasiones con cierta ironía, pero con respeto.

18 enero, 2007

EL SENTIDO DE ESTADO NO DA VOTOS

Muy poco tiempo le duró al líder de la oposición su deseo de demostrar que es un hombre de Estado, después de que dejara patente ante todos los ciudadanos que es tan radical como el que más de su partido. Así que ha vuelto a mostrar la evidente y provocada esquizofrenia que llevan implícitas sus valoraciones, propuestas, actuaciones, etc., todo para intentar sacar más votos.
Si algo quedó claro en el “debate” del lunes en el Congreso es que al PP no le importa estar solo, así lo dijo expresamente su presidente en las intervenciones que hizo, cuando todos los portavoces del resto de los partidos le pedían insistentemente que se unieran para procurar llegar a acuerdos en materia antiterrorista; sin embargo, ahora que se siente solo califica la situación de antidemocrática y de stalinista, puesto que el resto de los partidos han llegado a un acuerdo para impedir que el Partido Popular siga utilizando por más tiempo el Congreso para continuar con su estrategia de procurar ganar votos a costa de deteriorar al Gobierno con la política antiterrorista.
Por ello, el PP vuelve a las andadas, y su portavoz insinúa de nuevo que también la banda terrorista apuntaba en un comunicado la necesidad de aislar al PP, por tanto, “macabra coincidencia”, dijo, pero así se leen de nuevo las cosas en estos aspirantes a volvernos a gobernar. Así son, sin demostrar el más mínimo sentido de la decencia, vuelven los del PP a mencionar los comunicados de la banda terrorista. Cuando les viene bien hacerlo, para desprestigiar, lo hacen sin rubor, cuando no, miran a otro lado sin problemas.
El acuerdo alcanzado anoche es semejante al que se obtuvo en relación a la investigación parlamentaria con motivo del atentado del once de marzo de 2.004, que pretende ser coherente con la idea de que en política antiterrorista no hay que estar haciendo públicos los debates y las discrepancias que se puedan tener. Por eso, acuerdan no debatir en el Congreso las iniciativas que presente el PP.
En este sentido, es muy notorio que en la reunión que mantuvo el Ministro del Interior con el portavoz parlamentario del PP, éste último compareciera en rueda de prensa diciendo que la reunión había sido muy cordial y que no se trató nada sustancial. Después vimos que sus palabras eran, de alguna manera, desmentidas por el resto de los portavoces que salían de semejantes entrevistas con el Ministro, y no por la falta de cordialidad, sino por el contenido de la información que se compartía.
A pesar de todo, comprobamos el lunes donde se quedaba la cordialidad y “la falta de contenido” de la entrevista del portavoz con el Ministro: todo estaba preparado y destinado a cargar en público contra el Presidente.
Y eso no se hace porque así se sea más eficaz, o como dice el líder de la oposición, “por tener que cumplir con mi deber y por respeto a la verdad”, se hace así, groseramente y en público, porque es esa forma la que puede generarle más votos, o no, pero sí lo hace con esa intención. Así que la discreción exigida en esta materia no da votos, por eso rompieron con el principio básico del pacto antiterrorista.
Por todo, evidenciamos una vez más esta disparatada esquizofrenia del PP, que tan pronto pasa de la arrogante y arriesgada afirmación “no nos importa estar solos”, a el lamento de que no nos dejan ejercer nuestro derecho a debatir, esto es antidemocrático. Los hemos vuelto a ver pasar del “somos gente de Estado”, a la inaguantable insinuación de que la banda terrorista ya había dejado entrever la necesidad de asilar al PP. Se aíslan orgullosamente y a renglón seguido se quejan de que “los arrinconan”. Pasan del “sentido de Estado” a la radicalidad, del victimismo a la prepotencia, con una facilidad que los descalifica absolutamente. Insoportables.