ZONA DE TRANSGRESIÓN

Un espacio en el que opinar con total libertad, en ocasiones con cierta ironía, pero con respeto.

10 enero, 2007

LA OPINIÓN DE LA IGLESIA


El revuelo político y mediático que ha provocado la bomba que los terroristas hicieron estallar en Barajas ha hecho que pasen desapercibidas otras informaciones que, de no haber sido por el atentado, se le hubiera dedicado más espacio en los medios y en los blogs.
Una de esas informaciones tiene que ver con La Iglesia, que se ha visto envuelta, una vez más, en asuntos que la desacreditan bastante, como organización, pero la desacreditan aún más en función al credo que predican y dicen practicar.
Una de esas noticias, que vale como ejemplo, es la que afirma que la diócesis católica de Spokane, en Washington, ha aceptado pagar 48 millones de dólares en concepto de indemnización a las víctimas de abusos sexuales presuntamente cometidos por sus sacerdotes. Además, este acuerdo extrajudicial recoge también los procedimientos a seguir para el pago en futuras demandas, lo cual da por hecho que, presuntamente, se han cometido otros delitos.
El obispo de la citada diócesis informó que tienen que hacer frente a unas 120 demandas por este motivo, pidió perdón públicamente por los daños causados por algunos de sus miembros y pidió a todos los católicos que aceptaran este acuerdo extrajudicial.
La otra noticia es la que tiene que ver con la dimisión del arzobispo de Varsovia después de que reconociera que había expiado para el ex Gobierno comunista de Polonia. Lo realmente curioso es que el Papa lo había defendido de toda la oleada de críticas que estaba recibiendo y que el afectado siempre había rechazado. El hecho ha puesto en dificultad la autoridad de Benedicto XVI y ha terminado con la cada vez menos mencionada infalibilidad del Papa, quien había nombrado al arzobispo para suceder al cardenal Jozaf Glemp. Es oportuno mencionar también que el reconocimiento tiene lugar en la ultra-católica Polonia, donde la Iglesia ha jugado un papel político muy relevante desde el último tercio del siglo XX.
Si miramos muy por encima a la Iglesia española, sin profundizar demasiado, nos encontramos con la situación contraria, no ha habido ni una sola autocrítica, ni reconocimiento, ante hechos graves como lo es el que el Arzobispado de Madrid haya sido declarado, por un juez, responsable subsidiario en un caso de abusos sexuales continuados con un niño de doce años. Según las autoridades judiciales, el Arzobispado y su titular, el Sr. Rouco Varela, conocían los hecho, y los ocultaron en lugar de depurar las responsabilidades que existían. En cambio, los catequistas que denunciaron los abusos fueron expulsados de la parroquia.
Otra cuestión determinante ha sido que la Iglesia jamás ha reconocido las actuaciones de los curas franquistas, actitud ésta que se contrapone con la que ha tenido el arzobispo de Varsovia.
Estos asuntos no hacen sino profundizar el deterioro y desprestigio que la institución viene sufriendo y que se acelera con la práctica que mantiene en relación a las víctimas del terrorismo y a la política nacional.
Respecto a esto último, dos asuntos acaban con la poca credibilidad que La Iglesia mantenía: la asistencia a las manifestaciones contra el terrorismo y el discurso fascista y antidemocrático que se sigue dando desde los micrófonos financiados con el dinero de La Iglesia.
Como es sabido, La Iglesia asistió a las manifestaciones que la AVT convocó a favor de las víctimas y en contra del terrorismo, manifestaciones que se han convertido siempre y exclusivamente en críticas a la política antiterrorista del Gobierno, centrándose especialmente en la figura del Presidente, a quien han insultado reiterada e insistentemente. Sabemos que después del último atentado de la banda terrorista se ha convocado una manifestación para el día próximo día trece en Madrid y La Iglesia no dicho aún si piensa asistir a dicha manifestación, tal y como ha hecho con otras convocatorias.
En lo que a la radio se refiere, el asunto es alarmante y preocupante (¿o simplemente confirma?). La Iglesia es responsable directa del discurso que desde esos micrófonos se mantiene y cada día que pasa sin cambiar esa línea argumental no hace sino aumentar su desprestigio, su falsedad, su hipocresía, etc. Es más, a estas alturas se sabe que quien tiene que cambiar es La Iglesia, porque queda claro que ese es su discurso, La Iglesia hace llegar a la sociedad su discurso fascista y antidemocrático a través de su emisora de radio.
Así las cosas, es inexacto que nos quedemos en una crítica superficial hablando de los/as periodistas y tertulianos que publican su opinión en la radio de la Iglesia, no es así, es la opinión de la Iglesia la que esa cadena de radio nos hace llegar cada día. Y es claro que esa opinión publicada es contradictoria con el credo que dicen practicar, pero no es la única institución que vive con sus contradicciones, así que la Iglesia no va a ser una excepción, ahora que hemos visto que la infalibilidad papal está viniendo a menos.